La tecnología ha logrado alcances que en otros tiempos solo parecían un sueño casi imposible, como en este caso, sustituir una extremidad del cuerpo y que funcione casi de la misma forma que si fuera de nuestro propio cuerpo. Y este es el caso de Nigel Ackland, un ex trabajador de una fundidora de metales preciosos, quien hace cinco años tuvo un accidente de trabajo que lo llevó a perder el antebrazo y la mano derechos, tras meses de operaciones los médicos tuvieron que tomar la decisión de amputarle esta extremidad, en consecuencia, Nigel ha dejado de trabajar desde entonces de la misma forma.

Niguel ha utilizado diferentes prótesis que le han ayudado pero solo de forma estética y poco funcional; empezó por una prótesis que sólo servía de forma cosmética pero no podía ni siquiera sostener objetos así que lo que le restaba era utilizar su mano izquierda, después le adaptaron un gancho motorizado que le resultó bastante incómodo y de nueva cuenta, imposible de utilizar.

Un greifer fue su tercera opción y aunque era más funcional que los anteriores, su aspecto era poco agradable. La opción más reciente y que ha resultado perfecta para él ha sido Bebionic3, un brazo robótico que es totalmente funcional y conserva el aspecto más real hasta el momento.

Este dispositivo reconoce combinaciones de movimientos y las convierte en 14 posiciones de las manos y puños, cuenta con sensores que detectan si algún objeto se puede caer y lo sostiene de forma automáticas. Funciona con un software llamado bebalance y ofrece 19 cubiertas en tonos diferentes de piel para hacerlo más parecido a un brazo real, ayudando al paciente a sentirse mejor con esta prótesis avanzada.

Es una excelente alternativa para mejorar la calidad de vida de quienes sufran la falta de alguna parte de su cuerpo. Y en este video el mismo Niguel habla de su experiencia:

Bebionic3
Visto en: PSFK

@anagines

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