Esta es la historia de Jordan Correa, un desarrollador del área de robótica de Microsoft, y de su perro Darwin, un hermoso cachorrito que vive con los esposos Correa y no tenía quien lo cuidara mientras sus amos estaban en el trabajo.

La solución obvia sería dejarlo solito o llevarlo a un asilo para perros, PERO a Jordan se le ocurrió algo mejor: Construirle un robot de telepresencia para cuidarlo él mismo a distancia. Fácil ¿no?

El DarwinBot (que así se llama el robot) es un simpático aparatejo equipado con un dispensador de comida, lanzador de pelotas, un brazo robótico, cámara web, un Kinect para evadir obstáculos sin problemas y una PC que se conecta a Skype y permite al amo del pequeño Darwin interactuar con él desde su trabajo.

El robot está programado con el Microsoft Robotics Developer Studio 4 y se maneja a través de Internet con un control de Xbox 360.


Así, Jordan Correa puede llamar a Darwin, darle órdenes, un poco de comida, jugar un rato con él y ver que su amada mascota esté bien. Lo más curioso de todo es que al parecer el perrito se ha habituado a este extraño ser en el que aparece la cabeza de su amo y del que surge su voz y no lo muerde o le hace pipí encima.

Aquí el vídeo del DarwinBot en acción.

Tal parece que en el futuro tendremos «nanas bot» al por mayor. No es una mala idea, aunque si se tratara de cuidar niños seguro el aparatejo terminaría destrozado.

[Vía]