Algo que me preocupa mucho últimamente es el creciente número de jóvenes NI-NI (los que NI estudian, NI trabajan). Cada vez es más común encontrarlos en las familias mexicanas (seguramente muchos tienen uno en casa), y lo peor de todo es que se multiplican muy rápido, afectando terriblemente al desarrollo socio-económico de nuestro país.

Tal vez no seré un ejemplo a seguir, pero considero que me preocupo por mi futuro y diariamente trabajo muy duro con tal de ser una mejor persona, con tal de mejorar mi calidad de vida y la de los que me rodean. Por esa razón quiero escribir sobre esto, porque estamos atrasados 5 años (o inclusive más) con respecto a otros países, y ahora con este fenómeno no estoy seguro de cuántos años más llegaremos a estarlo.

Actualmente me encuentro en una de las etapas más fascinantes de mi vida, en la de emprender y arriesgarlo todo con tal de seguir mis sueños. Durante esta etapa he interactuado con jóvenes Ni-Ni que aparentemente tienen un potencial sobresaliente, y creyendo que puedo trabajar con ellos, he intentado involucrarlos en los proyectos que tengo en marcha, ofreciéndoles un beneficio mutuo, pero desafortunadamente me he llevado muchas decepciones.


He notado que estos jóvenes no tienen objetivos claros, y muchos consideran que ahora no es el momento de dar el gran paso, que eso puede esperar unos meses o inclusive años, o que simplemente están bien así y lo que tenga que pasar, que pase.

Seguramente muchos Ni-Ni dirán – Pero si no hay trabajo y no tenemos experiencia ¿cómo quieren que nos contraten? – No señores, no se trata de inventar excusas, se trata de moverse, de buscar oportunidades o inclusive de generarlas nosotros mismos. Y claro que hay trabajo, en los últimos dos meses he tenido por lo menos 3 ofertas muy buenas pero las he tenido que rechazar porque afortunadamente tengo proyectos que consumen la mayor parte de mi tiempo y francamente no quiero quedar mal con nadie.

Creo que los NI-NI están esperando a que un representante de una empresa importante llegue a su puerta y les diga – Hola, tenemos un puesto de gerencia libre ¿te interesa? Anda, te pagaremos $20,000 a la quincena más prestaciones y trabajarás sólo 3 horas al día – o tal vez quieren vivir con sus padres toda la vida, no lo sé. De lo que sí estoy seguro es que la realidad es otra y cuando lleguen a madurar se arrepentirán de desperdiciar los mejores años de su vida.

La apatía de esta nueva generación está provocando una especie de reacción en cadena que hace que muchos jóvenes sigan ese patrón, cegando así su visión y bloqueando temporalmente sus aspiraciones a una mejor calidad de vida.

Sugiero que ayudemos a los Ni-Ni, tampoco estoy diciendo que hagamos un Ni-NiTón, no, me refiero a que hay que hablar con ellos, hacerles entender que hay un mundo allá afuera esperándolos, de que todo es posible, tenemos que inyectarles ese entusiasmo que muchos tenemos, esa hambre de ser mejores cada día, claro, sin mentirles, porque es un camino un tanto difícil, pero créanme, vale la pena.

Me gustaría cerrar este post con la siguiente frase:

Yo creo bastante en la suerte. Y he constatado que, cuanto más duro trabajo, más suerte tengo.

-Thomas Jefferson.

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  • poyo

    Me encantó la frase de Jefferson pero más tus palabras a las que le sobran la verdad.
    Habrá que hacer algo por los Ni-Ni, ¡Sí señor!

  • Gracias estimado polluelo, definitivamente habrá que hacer algo.

    🙂