Recientemente (de unos años para acá) ha surgido una fascinación por ubicar al hombre cerca del final de su reinado sobre el planeta Tierra, no sé si tenga que ver con que ya está cerca la fecha en la que otra profecía nos indica que la raza humana está por sufrir una transición, o con que todo apunta a que se acerca una crisis energética y por lo tanto alimenticia, o tal vez con que los efectos especiales caseros ya nos permiten crear más fácilmente videos de OVNIS “realistas”, o sabrá Dios con qué, el caso es que uno de los escenarios con los que más hemos sido invadidos en la televisión como en el cine es el Apocalipsis Zombi (o Zombie, como quieran escribirlo).

– Una buena historiaaaa, ejem, quiero decir… cerebroooos –

Películas hay muchas, videojuegos un tanto más, incluso existe una serie de televisión, pero hay una rama de este género en la que hasta hace poco me sumergí, la literatura zombi. Curiosamente con las películas del género normalmente me había conformado, cuando llegaron los videojuegos con la tecnología suficiente como para crear ambientes realmente terroríficos fui muy feliz, pero después de un tiempo y después de conocer algunas historias me di cuenta que la falta de detalles en la narrativa de estos medios dejan con una sensación de vacío difícil de explicar.

– ¿O sea que una historia sobre un policía en esteroides matando zombis de color no te es suficiente? –

Racism Evil 5

Fue cuando navegando por la red encontré un blog, de aspecto sencillo y diseño básico, el bloguero un tal Manel Loureiro, abogado, según su bio, allá en su natal Galicia. El título del blog era “Apocalipsis Zombie” (que original, pensé en un principio) que sin más comenzaba a contar una historia. Decidí darle una oportunidad y con cierta indiferencia comencé a leer el relato.

– no quiero sonar a cliché pero yo quiero uno de sesos –

Narrado en forma de blog, comienza a contar la historia de un abogado (Gallego también, yo creo que comenzó imaginándose a sí mismo como el protagonistas de su historia) que como cualquier persona tiene sus problemas y preocupaciones rutinarios, hasta que en un momento, por razones que explica en el mismo relato, se encuentra sumido en el mismísimo fin de los días con muertos vivientes por todas partes y sin más esperanza que alejarse de las urbes del país de Cervantes. Una típica historia de zombies, con unos cuantos giros inesperados y muchos momentos intensos, realmente una historia a la cual les recomiendo le den una oportunidad.

– ¡Detrás de ti, imbésil! – falta de ortografía real en el juego de RE4

El relato no es perfecto, tiene sus incoherencias y algunos puntos que se quedan sin explicación alguna, pero vamos, es una historia de zombis, y el autor no es Tolkien pero es bastante aceptable e ideal para leer en los ratos libres, la historia está dividida en tres partes, la primera (la más extensa de todas, creo) está en el blog, y no tengan miedo de googlear por las otras dos “Apocalipsis Z: Los días oscuros” y “Apocalipsis Z: La ira de los justos” se la van a pasar muy bien, y probablemente les llame la atención e igual y se atreven a crear su propia histora de zombis, como la mía que se llama, “Hey tú, zombi, dime a que sabe el plomo”.

En mi historia los zombis no comen cerebros, se comen las aspiraciones personales, y vienen de Ganímedes… ¿qué?… ¿ahora resulta que las historias de zombis tienen que ser realistas?

Por cierto las dos últimas partes no están en el mismo blog porque a Manel Loureiro los de una tal editorial “Dolmen” lo descubrieron y decidieron hacer libros sus historias, hasta contratos para llevarla a la televisión le ofrecieron, ah verdad, ¿no que los gallegos son tontillos?

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