Los seres humanos hemos estado utilizando la tecnología desde hace mucho tiempo para mejorar nuestro cuerpo o para solventar nuestras deficiencias. Lentes para ver mejor, aparatos auditivos, marcapasos para ayudar a nuestro corazoncito a bien latir, prótesis para poder caminar. Poco a poco y sin habernos detenido a pensarlo nos hemos estado convirtiendo en ciborgs, criaturas compuestas de elementos orgánicos y dispositivos mecánicos. Sí, como Terminator.

Por ejemplo, Jerry Jalava es un programador finlandés que perdió su dedo en un accidente de motocicleta y a su prótesis le agregó un dispositivo USB. A él lo podríamos llamar el «Ciborg Flash».

Nadya Vessey es una mujer neozelandeza que perdió sus extremidades inferiores a muy temprana edad. Cuenta que alguna vez un niño le preguntó por qué no tenía piernas a lo que ella respondió que porque era una sirena. Su sueño de volverse una le hizo enviar una carta a la empresa Weta Workshop, creadora de efectos especiales de películas famosas como «El señor de los anillos», para que le construyeran una cola de sirena. Ellos accedieron gustosos y ahora Nadya, además de nadar, puede presumir de haber sido la primera ciborg sirena en el mundo.

Rob Spence es un director canadiense de cine que perdió un ojo cuando era niño y decidió colocar en su cuenca ocular una cámara de video para poder hacer tomas en primera persona para sus filmes. Puedes seguir su «Proyecto Eyeborg» en su blog.

Oscar Pistorious es un corredor paralímpico sudafricano quien tiene marcas mundiales en los 100, 200 y 400 metros lisos para atletas que han sufrido doble amputación. Su sueño es correr en los Juegos Olímpicos, pero las reglas de esa competencia le han puesto trabas para alcanzar su objetivo, ya que argumentan que sus prótesis de fibra de carbono le dan ventaja sobre los demás competidores.

Neil Harbisson es un artista británico-catalán que  nació con acromatopsia, una rara enfermedad genética que solamente le permite ver el mundo en blanco y  negro. Creció en Mataró, España, donde estudió música, danza y arte dramático.

En el año 2003, conoció a Adam Montandon un especialista en cibernética que le ayudó a concretar su sueño de «ver» los colores a través de un «ojo biónico». El Eyeborg es un dispositivo que funciona con una cámara que convierte los colores en sonidos a través de un software especial. Este proyecto les hizo ganar el Premio a la Innovación en el 2004.

En el 2007, Neil conoció a Peter Kesse, un desarrollador de software que mejoró su «ojo biónico» permitiéndole distinguir 360 diferentes tonos a través de distintos volúmenes de sonido. Su siguiente paso: implantarse un chip que le permita escuchar los colores en sonido estéreo.

Harbisson es la única persona reconocida como Ciborg por un gobierno, el británico, lo que le permite salir en las fotos de sus documentos oficiales con su Eyeborg que se ha convertido en una extensión de sí mismo.

Además, este chico de 28 años ha creado la Fundación Cyborg, que promueve el uso de dispositivos cibernéticos no sólo para fines médicos y defiende el derecho de cualquier individuo de convertirse en ciborg.

Neil Harbisson es uno de los invitados estelares en  la Campus Party México 2011, donde podremos escuchar su historia contada en vivo y en directo. Mientras tanto, les dejo el extracto de una entrevista donde explica con más detalle su nueva condición de Cyborg Sonocromático. El futuro, simples mortales, ya nos alcanzó.


Pueden ver la entrevista completa aquí.