Si yo tuviera todo el dinero del mundo para comprar un auto, definitivamente elegiría un clásico.

No, no soy conocedora de marcas de carros ni tampoco experta en caballos de fuerza y mucho menos sé sobre mecánica, pero soy admiradora de la belleza de un automóvil exquisitamente diseñado.

Por lo tanto, hoy he decidido hacer mi «wishlist» -con un poco de historia recopilada de aquí, allá y acullá-, de los carros que definitivamente me mueven el tapete.

BMW328 Mille Miglia»Buegelfalte» 1937


Este hermoso BMW comenzó su vida como un coupé estandard del cuál se crearon aproximadamente 484 unidades entre 1936 y 1940. Adquirió el nombre «Mille Miglia» al ganar la competencia de resistencia del mismo nombre en 1938. En 1939 el coche fue rediseñado por la BMW en Munich. El roadster de 816 kg de peso y motor de 6 cilindros en línea participó por última vez en la Mille Miglia de 1940 quedando en quinto lugar.

El apodo «Buegelfalte» que significa «pliegue del pantalón» se lo pusieron por los pliegues en la parte superior de sus defensas. Al terminar la Segunda Guerra Mundial fue entregado a Rusia como parte de las compensaciones por el conflicto. Un coleccionista privado lo adquirió en el 2001 y fue subastado por 5.84 millones de dólares el 1 de mayo del 2010.

Ferrari 275 GTB/4 Berlinetta 1967

Está considerado entre los 10 más hermosos Ferraris de todos los tiempos. Solamente 350 unidades de este excepcional auto deportivo fueron producidas. El diseño fue creado por Pininfarina y maravillosamente ejecutado por la Carrozzeria Scaglietti. Es un auto deportivo clásico verdaderamente intemporal que alcanza una velocidad máxima de 257 km/h.

Fue restaurado por el especialista de la marca David Carte con los más altos estándares de calidad por lo que le valió recibir dos veces el Premio Platino y el Trofeo a la Excelencia en el 2007. En el año 2010, esta belleza fue subastado por 1, 650, 000 dólares en el Evento Amelia Island en Florida.

Bugatti Type 57SC Atlantic 1936

Considerado uno de los más bellos clásicos de la preguerra, este automóvil fue diseñado por Jean Bugatti para la firma francesa del mismo nombre. Cuenta con un motor de 8 cilindros y una velocidad máxima de 200 km/h. Sólo se produjeron 3 unidades de esta exclusiva versión, uno de ellos quedó destruido en un accidente ferroviario en los años 50 aunque fue reparado posteriormente.

De los otros dos que se conservan actualmente uno, en color negro, pertenece al diseñador Ralph Lauren y el que aquí se muestra fue vendido en el 2010 por aproximadamente 40 millones de dólares, lo que lo convierte en el carro más caro del mundo.

Rolls-Royce Phantom 3 Cabriolet 1939

Este elegante Rolls-Royce fue rediseñado en su totalidad por el francés Henri Labourdette en 1947 por órdenes de su entonces dueño Louis Ritter, un excéntrico hombre de negocios de Nueva York. El nombre «Vutotal» viene del parabrisas patentado por Labourdette que parece no necesitar soporte alguno y permite una mejor vista del entorno.

El costo total de esta joya, chapada en oro y bronce, fue de más de 44 mil dólares, en una época en que una casa valía aproximadamente  4 mil. Desde el 2005, es parte de la colección del museo John Rich en Pennsylvania, Estados Unidos.

 

Heynsdyk 2500 SF

Este deportivo que mezcla los estilos clásico y contemporáneo fue diseñado por la marca holandesa Heynsdyk. El primer prototipo hecho de acero fue modelado a mano por el fundador de la compañía Ronald Heijnsdijk por el cual ganó el segundo lugar en la categoría de innovación en la Dutch Design Week 2008.

El auto reutiliza el motor, sistema electrónico y transmisión del Porsche 944, alcanza una velocidad de 230 km/h con una aceleración de 0 a 90 km/h en 6 segundos. Fue lanzado oficialmente a la venta el 15 de enero del 2010, puedes comprarlo para armarlo tú mismo o ya terminado por aproximadamente 52, 158 dólares, un precio bastante razonable para una belleza como ésta.

 

Buick Streamliner 1948

Este hermoso automóvil, único en su tipo, fue imaginado, diseñado y construído a mano en aproximadamente dos años por el ingeniero mecánico Norman E. Timbs a un costo de 10 mil dólares. Tiene un motor de 8 cilindros y alcanza una velocidad de 200 km/h. Después de haber sido comprado por Jim Davis de California y pasearse por exhibiciones y ferias, desapareció del mapa hasta que fue encontrado en el desierto de Arizona en el año 2002, completamente decolorado por el sol, pero en bastante buen estado.

Fue comprado por 17 mil dólares en una subasta por Dave Crouse quien lo restauró y vendió a Gary y Diane Cerveny de Malibú, California. Tuvieron que pasar ocho años para que el Buick Streamliner recuperara todo su antiguo esplendor y reapareciera para regocijo de los amantes de los clásicos en el Amelia Island Concours d’Elegance en el año 2010.

Aston Martin DB5 1964

Este auto deportivo de lujo es famoso por haber aparecido en The Goldfinger, la película de James Bond, el agente 007 de 1964 y un año más tarde en Thunderball, la continuación de la saga. Está blindado y cuenta con todos los gadgests originales ideados por Q, como ametralladoras, pantallas de humo, matrículas reversibles, un dispositivo de localización, techo removible y demás juguetes para dejar atrás a los malvados.

El propietario, Jerry Lee, un empresario de Philadelphia, originalmente compró el carro directamente de la compañía Aston Martin por 12 mil dólares y esperaba venderlo en 5 millones. Al final fue subastado por 4.1 millones de dólares, los que habríamos pagado con gusto con tal de tener esta joya clásica armada con lo mejor de la tecnología de su época.

Y ustedes ¿con cuál de estos hermosos ejemplares se quedarían?
P.D. Los hombres se venden por separado.