“Si ayer te rompí el corazón…

fue porque te amo más que a nadie”

«Blue Valentine» es una pequeña cinta del director Derek Cianfrane, mismo que hizo el guión junto con Cami Delavigne. Es una moderada producción de 4 millones de dólares, de esas íntimas y personales, a las que los mismos actores que trabajan en ella le invierten como productores ejecutivos.

Cianfrane, es documentalista y ha hecho también algunos cortos. Esta es quizá su primera película medianamente conocida y grande, al menos por el reparto que escogió: Ryan GoslingMichelle Williams.

El estreno de esta cinta fue muy pequeño, salieron únicamente con cuatro copias en toda la Unión Americana pero el impacto posterior fue bastante mayor.

Para el Globo de Oro, los dos actores principales –y que además producen la película- recibieron las nominaciones en las categorías de mejor actuación dramática. Tanto Ryan Gosling y Michelle Williams, se quedaron con las ganas este año, pues fueron superados; el primero, por Colin Firth y la segunda, por Natalie Portman. Aun así, es un gran logro estar ahí y pusieron en el mapa esta dramática cinta.

Al decir valió la pena la espera me refiero a lo siguiente: «Blue Valentine» es una historia que tenía ya varios años cociéndose. De hecho, en el 2008 se planeaba filmar esta cinta. Justo ese mismo año, ocurrió la inesperada y desgraciada muerte de Heth Ledger, quien era esposo de Michelle Williams.

Por el esfuerzo emocional y las cualidades anímicas que requería este papel, decidieron detener la película y retrasar todo hasta que Michelle Williams estuviera lista para emprender este duro viaje que es retratado en la trama.

«Blue Valentine» es una historia agridulce. Narra la historia de amor de dos jóvenes Cindy y Dean. A manera de flashbacks, va dándote la evolución de la relación que hay entre esta pareja joven de la clase trabajadora americana. El encanto de la novedad, la mutua aceptación y solidaridad, además de un embarazo no planeado, va marchitándose progresivamente conforme pasan los años y las prioridades, las expectativas y ambiciones van transformándose.

La historia va y vuelve entre el pasado y el presente, dando al espectador, entonces, oportunidades de sentir alegría y romanticismo y por el otro lado, la decadencia, el desgaste, el cansancio y hasta la desesperación.

Al ser, claro, una película tan íntima; las situaciones son representadas muy de cerca y transmitiendo todo el tiempo el humor y atmósfera que quieren contagiar. Hay momentos divertidos y hasta tiernos, románticos y mágicos; hay otros que son fuertes, tristes y lastimosos.

Es una historia donde no hay buenos ni malos. No hay víctimas y victimarios. La presentación de la pareja es completamente imparcial e inteligente, pues bien, puedes optar por sentir simpatía e identificación y hasta solidaridad con uno; y sucede lo mismo con y hacia el otro. Simplemente se trata de gozar los buenos momentos de la mano de los dos y después vivir con ellos la ruptura.

La cámara al hombro con emplazamientos malos, movimientos violentos y hasta fueras de foco, dan claro la sensación de estar ahí con ellos y de ver una grabación casera.

Hay escenas fuertes. Gosling frenético, enfadado y sacado de sí. Un hombre desesperado y completamente frustrado de las decisiones tomadas en su vida y de sentir esa impotencia por las pocas oportunidades de redimirse y cambiar las cosas.

Williams por su lado, es la mujer paciente pero colmada. El llanto y sufrimiento se hace presente con esa misma frustración de darse cuenta que pocas opciones se tienen en su relación agotada y gastada.

Es una representación anímica fuerte, una actuación de muchas entrañas; muy sufrida y que claro, con la tragedia personal que la actriz vivió cuando Heth Ledger murió, era más que lógico que no iba a estar en condiciones sentimentales para poder otorgar este intenso retrato.

La producción de la película decidió esperar a Michelle hasta que ella estuviera lista. Ni por el retraso grande que tuvieron, pensaron en algún momento en sustituirla. Sabían que era ella la indicada para este papel y que llegaría el momento en el que ella misma pediría comenzar el rodaje.

No estuvieron equivocados. El tiempo esperado ahora rinde frutos y es recompensando con la nominación al Oscar que obtuvo Michelle Williams en la categoría de Mejor Actuación Femenina. Compitió contra la favorita,Natalie PortmanEl Cisne Negro«), con la jovencita Jennifer LawrenceWinter´s Bone«), con la experimentada Anette BeningThe Kids Are Allright«) y con la hermosa Nicole KidmanRabbit´s Hole«).

La película lo vale todo por las actuaciones de ambos actores, pero celebro por supuesto el hecho de que Michelle obtuvo esta nominación, válida y merecida. Un reconocimiento a su trabajo; un premio a la paciencia de los involucrados en la película y sus decisiones tomadas y un recordatorio para todos de que después de la tormenta, siempre vendrán días con más sol.

Y aunque ya se ha estrenado la película en México, para quienes aún no la han visto les dejo  el tráiler para que se animen a buscarla y verla.